¿Qué cojones es la FEIN?
¡A ver, máquina! ¿Estás buscando hipoteca? ¡Normal! ¿Quién no quiere su propio puto castillo? Pero ojo, ¡aquí no vale ir a lo loco! Que luego vienen los lloros y las hostias en vinagre. Por eso, colega, tienes que conocer la FEIN.